La bodega de Pagos del Rey en la DO Toro está situada en la localidad zamorana de Morales de Toro, a tan sólo 6 kilómetros de la ciudad histórica de Toro y a unos 40 de la capital de provincia, en la denominada Ribera Baja del Duero.
Morales de Toro está situada a 700 metros sobre el nivel del mar y sus poco más de 1.000 habitantes tienen en el cultivo de la vid una de sus actividades principales desde tiempos ancestrales, dado que cuentan con un entorno privilegiado para la vid –en especial para la autóctona Tinta de Toro- y a que cuentan con viñedos de una edad media aproximada de 50 años.
La tradición vitivinícola en Toro es anterior a la dominación romana, aunque tuvo su mayor auge durante los siglos XII y XIII, gracias a la concesión de diferentes privilegios reales para sus vinos. Ya en el siglo XIV, por orden real, se prohíbe la entrada de cualquier vino foráneo, a excepción de los de Toro, vinos que participaron del Descubrimiento de América.
Por su parte, en el siglo XIX, Toro fue una de las regiones productoras españolas más beneficiadas de la crisis de la filoxera en Francia, llegando a exportar una gran cantidad de vino al país vecino.